ALLANARON LA CASA DEL JOVEN QUE DIJO HABER ASESINADO A GUADALUPE

ALLANARON LA CASA DEL JOVEN QUE DIJO HABER ASESINADO A GUADALUPE

"Esto nos tomó por sorpresa, no descartamos nada y estamos preparados para profundizar lo declarado”, comentó el jueves José D’Antona, abogado querellante de la fundación que comanda Susana Trimarco, sobre la declaración de un joven de apellido Ponce que dice haber asesinado y enterrado en Potrero de los Funes a Guadalupe Belén Lucero. El miércoles a la noche, la investigación por la búsqueda de la pequeña volvió a poner en vilo a la familia y a la sociedad luego de que esa persona se presentara de manera voluntaria en la Comisaría 2ª con una presunta confesión. Ante esa revelación, el foco de las tareas que llevan adelante fuerzas nacionales en el barrio 544 Viviendas, donde realizan la reconstrucción de la desaparición, se corrió también hasta esa localidad serrana y, este jueves, al barrio Los Aromos de la capital, donde una treintena de efectivos de la Policía Federal requisaron la casa de Ponce, quien a las 23:25 salió custodiado por personal médico en una ambulancia del Sempro.

 

Este jueves, en una conferencia de prensa, la fiscal Virginia Palacios dijo que, según certificados presentados por su madre, Ponce padecería esquizofrenia y habría tenido un brote en los últimos días, según la psiquiatra que lo trata.

 

Ante los periodistas, Palacios dijo que emitir una opinión sobre la entidad de ese testimonio sería apresurado e irresponsable, aunque aclaró que “ningún dato se puede desestimar, máxime teniendo en consideración, y presuntamente porque no soy médica legista, que esta persona padecería una esquizofrenia”.

 

Bajo ese precepto, que seguro comparten las autoridades federales que ahora manejan el caso, parte de los efectivos que participaban de la reconstrucción de la desaparición en la zona sur de la ciudad se movilizaron hasta la manzana 211 del barrio Los Aromos, en la zona del Puente Favaloro, con un gran despliegue.

Pasadas las 20, unos 35 agentes de la Federal, del cuerpo de Criminalística y un perro rastreador ingresaron al domicilio en el que Ponce vive con su madre, sin detalles de qué es lo que buscan puntualmente.

 

Cerca de las 22, parte del personal comenzó a realizar pericias de luminol (un reactivo para detectar manchas de sangre y rastros de ADN) en toda la propiedad, y pidieron a los periodistas que hacían guardia afuera que apagaran flashes y luces que pudieran entorpecer ese trabajo.

En la comisaría, el joven indicó que el cuerpo de la niña estaría en un lugar específico de un camino que nace al costado de la comisaría de Potrero y que termina en la localidad de Estancia Grande.

 

Palacios indicó que, tras escuchar el testimonio, ordenó trazar tres perímetros policiales para preservar ese lugar: el primero en calle Los Paraísos y Los Abedules, el segundo en Los Abedules y Los Nísperos, y el tercero, realizado por personal de Gendarmería Nacional, en la otra punta, en Estancia Grande.

A esa misma hora, en el barrio 544 Viviendas, en la zona sur de la ciudad, el panorama era otro. Allí sí había un amplio despliegue de gendarmes, peritos y personal del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas (Sifebu), quienes continuaban con las tareas de reconstrucción, que estaban previstas finalizaran jueves.